Blog de Recursos y Habilidades

Comunicación y emociones: desarrollo de habilidades personales y profesionales.

Estrés infantil

El estrés infantil 

El estrés es una respuesta general del organismo ante demandas internas o externas que en principio resultan amenazantes, consistiendo, básicamente, en una movilización de recursos fisiológicos y psicológicos para poder afrontar tales demandas.  El estrés, por tanto, es una respuesta adaptativa que puede resultar beneficiosa para incrementar y mantener el rendimiento y la salud. Sin embargo, el exceso cuantitativo o cualitativo de estrés, consecuencia, por un lado, de la exposición a múltiples o muy impactantes situaciones estresantes, y por otro lado, de la falta de recursos apropiados para hacer frente a tales situaciones, o como resultado del agotamiento de un organismo que con bastante frecuencia debe estar sobrefuncionando para manejar las situaciones que podrían afectarlo, puede perjudicar seriamente, el rendimiento y la salud de las personas, constituyendo, de hecho, un destacado determinante del rendimiento deficitario y uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades más graves de nuestro tiempo.

El estrés está mediado por la evaluación subjetiva sobre, primero, la existencia de un potencial estresor, y segundo, la inexistencia de habilidades o recursos para afrontarlo. Dos niños pueden experimentar estrés de forma diferente ante un mismo estresor. La evaluación del estrés infantil se centra en la detección de los estímulos estresores o de las  respuestas psicofisiológicas, emocionales, cognitivas o conductuales que se emiten en la infancia al sufrir la acción de los estresores, siendo la captación de la percepción subjetiva de sufrir un estresor una tendencia más amplia que la de analizar la respuesta al mismo. En la infancia se han examinado algunas áreas de estresores cuya vivencia puede amenazar el desarrollo infantil como: 1) Sucesos negativos en el dominio familiar, como dificultades económicas  2) Dificultades en las relaciones con iguales, tales como falta de aceptación de los iguales, peleas, situaciones de ridiculización,  competitividad y envidia respecto a logros académicos 3) Sucesos estresantes en el terreno académico como exceso de tareas escolares, problemas en la interacción con el profesor, dificultades de aprendizaje y bajas calificaciones escolares  4) Situaciones de enfermedad y procedimientos médicos  y 5) Sucesos que hacen referencia a preocupación por la imagen corporal.

Algunos autores  coinciden en señalar que las áreas en las cuales los niños pueden experimentar estrés son: la familiar, la escolar y la social.

El área familiar es considerada la más importante, pues en ella el niño inicia su desarrollo físico, emocional y  educacional. La familia proporciona amplias y variables funciones que cubren todas las necesidades de desarrollo en los primeros años. Se sabe que la existencia de un entorno familiar afectuoso que cuide al niño y le proporcione apoyo y recursos para su desarrollo, junto con un ambiente de bajo nivel de estresores, es requisito indispensable para un crecimiento saludable. Sin embargo, la familia, inserta en un mundo social cambiante y en el que los usos, valores y condiciones socioeconómicas van transformándose con gran celeridad, experimenta cambios profundos, no sólo en su forma, sino en los roles que desempeñan sus miembros, en las relaciones que establecen entre sí y en las funciones que pueden irse cubriendo por parte de la familia como institución social

Algunos estresores familiares podrían estar asociados con hechos naturales como el nacimiento de un hermano , la relación con los hermanos,  la muerte de la madre o del padre, o con el divorcio de los padres, etc. Si te interesa, sigue leyendo…